Las cosas espirituales no son fáciles de digerir, no son comprensibles porque no las percibimos con nuestros ojos.
Pero no podemos negar que todo lo que vemos, es resultado de lo que no vemos, vale decir, lo que sucede en los aires repercute sobre la vida de las personas.
De no ser así, cuál es la causa de la vida que transitamos?
Hay posibilidades de ser libres, solo hay que quererlo, como en toda situación de adicción, lo que fundamente el comienzo de la sanidad es la decisión de aquel que la padece.
Y la compulsión sexual, las conductas basadas en una identidad sexual equivocada, la respuesta afirmativa a la demanda de una psiquis herida y bloqueada por diferentes circunstancias producen un esclavo emocional, psicológico y sexual.
La libertad comienza en el momento en que nos apropiamos del ofrecimiento de Dios de ser “salvos”, esto incluye por supuesto, la libertad de todas las ataduras emocionales, todas las situaciones equívocas y todo lo que produce una zozobra del alma.
Está en tu decisión elegir la esclavitud con todo lo que eso conlleva, o continuar en la vida homosexual.
Si solo miras a tu alrededor verás todo lo que acontece a una persona que practica el sexo de manera equívoca.
Sin que hablemos de muerte, por homicidio o por suicidio, las vergüenzas, los ocultamientos, los engaños, los desprecios, las acusaciones, las enfermedades, las depresiones, frustraciones y vivir sin un futuro, son algunas de las características que rodean a una persona esclava de la homosexualidad/lesbianismo (y cualquier otra conducta sexual desviada).
Para elegir, no hace falta nada mas que querer hacerlo, y para eso puedes decirle a Dios:
ACEPTO TU OFERTA
QUIERO SER LIBRE
DESEO UNA VIDA DIFERENTE
ACEPTO EL PERDÓN DE MIS PECADOS
QUIERO EMPEZAR UNA
TERAPIA ESPIRITUAL
YO MISMO/A ME QUITO LAS CADENAS QUE YA ROMPIÓ JESÚS EN LA CRUZ
TE AGRADEZCO
Y TE PIDO QUE ME DEJES VER LO QUE ME PROMETES
AMEN