Los homosexuales no son los "afeminados". Los que han sido atrapados por el homosexualismo son personas que por lo general están cofundidos en una extraña trama. Son hermanos, hermanas, hijos e hijas, personas de todos los senderos de la vida que están envueltos en un serio problema. Es la peor clase de prejuicio pensar de los homosexuales como monstruos, excéntricos o maniáticos sexuales. Es absolutamente anticristiano el ponerles motes, escarnecerlos y riduculizarlos, puesto que son personas que están luchando la batalla mas solitaria conocida por la Humanidad. Es trágico ver a padres que repudian a hijos e hijas que se han convertido en homosexuales. Su amor y su ayuda es necesaria mas que nunca en estos momentos, pero pocos padres aún considerándose modernos tienen la capacidad de mantenerse a su lado.
La actitud del mundo religioso también ha sido inmisericorde. La iglesia ha despreciado muy apuradamente a estas personas como afeminados y adictos sin esperanza que solo merecen la ira de Dios. Pero un homosexual, niño o niña, es como un corderito que se ha extraviado alguna vez y que está profundamente herido, solitario, desesperado y necesitado de ayuda. Los homosexuales no nacen de este modo. Existe muy poca evidencia de que los rasgos homosexuales sean heriditarios. Hay muchos factores que contribuyen a desarrollar estas tendencias, probando la idea de que los homosexuales se hacen, no nacen. A menudo está conectado con problemas de relaciones entre los padres o entre padres e hijo. Una madre posesiva, un padre cruel y desinteresado, una pobre imágen de alguno de los dos progenitores, una experiencia sexual insatisfactoria en los primeros años, una enseñanza equivocada acerca del sexo, una separación forzada del sexo opuesto, son todos factores responsables de la homosexualidad. El adolescente que vive con uno solo de sus padres no debe tener temor de llegar a ser homosexual. Puede haber un divorcio en el hogar, o la combinación de un padre cruel y una madre posesiva, pero esto no significa que llegues a ser un homosexual. Después de entrevistar a cientos de homosexuales, se considera que muchos se encuentran en esta situación por haber alimentado sus mentes de pornografía homosexual y por haberlo probado para saber cómo es eso. Demasiado tarde ya, algunos confiesan:"Yo fuí demasiado curioso; ahora estoy atrapado, no puedo dejarlo. Solo hace dos años yo ni siquiera sabía lo que la palabra significaba. Ahora soy uno de ellos."Aunque es posible, creible y considerable este testimonio, considero que este caso es fruto de una insatisfacción sexual, emocional y sentimental, también forjada por un equivocado aprendizaje de lo que es la vida sexual normal, y/o la promiscuidad sexual heterosexual que rapidamente puede llevar al deseo de conocer otras experiencias que satisfagan mas los impulsos que no se controlan dentro del matrimonio y/o de la vida prematrimonial abierta a experiencias que desde ya son contraproducentes por no estar realizadas dentro del marco establecido por la propia convicción humana .La homosexualidad no es el resultado de un desequilibrio en las glándulas. Sin embargo, puede ser el resultado de un desequilibrio espiritual. No es correcto calificar a una persona como homosexual si ha tenido una sola experiencia sexual con otro individuo de su mismo sexo. Es frecuente hallar personas que temen llegar a convertirse en homosexuales como consecuencia de una sola e infeliz experiencia. Existe un período mas bien corto en la pre-adolescencia en donde es posible que se experimenten actos que muchas veces no incluyen la penetración ni otro tipo de actos sexuales, pero que se realizan entre personas del mismo sexo. Mostrarse, ostentar, competir y aún tocarse y masturbarse ante otro, otros o uno a otro, es un período pasajero en personas medianamente sanas emocionalmente, pero que tienen graves resultados en adolescentes con los factores de riesgo familiares especificados mas arriba. En estos casos no participa el sentimiento, sino tan solo el instinto, que como cualquier instinto no es controlado, es una reacción casi animal, no es elaborada profundamente, lo produce su propio cuerpo transformándose y sintiendo los deseos sexuales, que no pueden satisfacerse por el canal natural, con una persona del otro sexo. En esto caso gana el instinto en relación a la razón y convicciones. Si el adolescente no está fundamentado en una enseñanza sexual, religiosa y familiar firme y segura, continuará desarrollando este tipo de actos "superficiales" hasta que ellos le provoquen satisfacción plena, incluyendo en estos, el aspecto del amor, amor equivocado, deformado, en el que invierten como si se tratara de una relación heterosexual. Influye en este tipo de secuencia, las faltas de imágenes paternales equilibradas, experiencias negativas, amor y aprobación no recibidos de sus progenitores y personas mayores mas allegadas.